July 16, 2019

Buenos compañeros de universitarios fuera de casa: Mascotas para universitarios

Mascotas para universitarios

Mascotas para universitarios

Las mascotas, buenos compañeros de universitarios fuera de casa. Mascotas para universitarios.
Los estudiantes universitarios que deben trasladarse a otra ciudad distinta a la de su origen para avanzar en esta etapa, suelen tener un desafío importante al atravesar su primer año. A la incertidumbre de lo nuevo se le suma la exigencia académica, y toda la adaptación al nuevo entorno, como desenvolver nuevas relaciones interpersonales, superar la nostalgia por casa, entre otras situaciones. Una mascota podría ser una gran compañía que ayude a transitar esta etapa.
En efecto, un estudio canadiense sugirió que la presencia de una mascota ayudaría a los estudiantes a sentirse queridos y acompañados, paliando los temores y dudas propias de esta etapa.
Las sensaciones y sentimientos que se generan en las personas que conviven con una mascota, son similares a los de un familiar o amigo, con la diferencia que puede adaptarse a la situación de un universitario, lo que hace que puedan acompañarlos.
«La transición de la secundaria a la universidad puede llegar a ser un reto para muchos estudiantes de primer año. Teniendo en cuenta que los estudiantes son un grupo mayoritario que experimenta y presenta este tipo de sentimientos, es muy probable que abandonen la universidad en el primer año, problemática que preocupa mucho a las autoridades educativas», explicó uno de los autores del trabajo.
Para llegar a estos resultados, se indagó en la vida de estudiantes de primer año de 44 universidades que admitieron sentirse melancólicos y completaron un cuestionario para medir los niveles de la nostalgia, la satisfacción con la vida y la conexión con el campus universitario. La mitad de los estudiantes completó ocho semanas de terapia con perros, mientras que a la otra mitad se le comentó que sus sesiones con mascotas se iniciarán dentro de ocho semanas.
Esta terapia incluyó sesiones semanales de 45 minutos que implicaban interacciones de grupos pequeños con perros. Se volvieron a repetir los cuestionarios pasado este período de sesiones con perros. Aquellos que mantuvieron contacto con los perros experimentaron una reducción significativa de su pesadumbre o melancolía y un mayor aumento en su satisfacción con la vida. Los que no tuvieron esta oportunidad, tuvieron mayores niveles de nostalgia y tristeza manifiesta. «Los estudiantes nostálgicos son tres veces más propensos a abandonar la universidad que los que controlan y redirigen este tipo de sensaciones», explicaron.
Se concluye entonces que tener una mascota sería de gran ayuda para aquellos nuevos universitarios que necesiten sentirse mejor y más acompañados para afrontar la nueva etapa.

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