July 17, 2019

Cómo Tratar la Mastitis en mi Perra

Cómo Tratar la Mastitis en mi Perra

Cómo Tratar la Mastitis en mi Perra

La mastitis es una inflamación aguda o crónica de la glándula mamaria que afecta no solo a los humanos sino también a los perros. Es un trastorno común en perros preñados y al comienzo de la lactancia. La mayoría de los veterinarios recomiendan antibióticos, pero se pueden considerar los remedios naturales y caseros para tratar la afección. Si su perro tiene fiebre o no puede recuperarse a pesar del tratamiento, consulte a un veterinario antes de confiar plenamente en los remedios naturales . Aquí le contamos los pasos a seguir que te explicarán cómo tratar la mastitis en tu perra.

Es necesario

-Tratamiento con antibióticos
-Antiinflamatorio

Durante la lactancia, la mastitis se debe a una infección bacteriana. Para diagnosticar la mastitis es suficiente palpar los senos de la perra que son rojos, calientes, duros y dolorosos. Si no hay callos al tacto y la leche que sale de los senos tiene un color claro y no se mezcla con sangre, significa que todo está procediendo de la mejor manera. Por otro lado, si encuentra uno o ambos de estos problemas, tendrá que llamar al veterinario inmediatamente para llevar al perro a una visita más completa. Mientras tanto, será apropiado dejar de amamantar y retirar a los cachorros impidiéndoles chupar la leche, potencialmente tóxica.

Cuando el perro padece mastitis, además de uno o más senos puede presentar nódulos, también hay un estado febril, vómitos, diarrea y agotamiento. Al tratarse de una infección, si no se reconoce inmediatamente y luego se trata con medicamentos bien dirigidos, puede tener consecuencias realmente graves, como tumores o la explosión del seno mismo. Lo último ocurre a través de una verdadera laceración de la carne, de la cual surgen la sangre y el pus.

Una vez que el veterinario haya evaluado la situación, podrá perfectamente administrar una cura dirigida para evitar cualquier repercusión. En general, la terapia que se utiliza es la de un ciclo de antibióticos de amplio espectro. En combinación con antibióticos, generalmente también se administra un antiinflamatorio, útil para reducir el estado de inflamación en el que se encuentra el seno. Si el perro tiene otros problemas, puede ser necesario administrar líquidos por vía intravenosa. Este tipo de terapia es ciertamente la más adecuada en caso de que todavía no haya estados purulentos, o con la presencia de pus.

Sea el primero en comentar

Deje una respuesta

Su dirección de E-mail no será publicada.


*