November 21, 2019

Cómo bañar a mi perro sin sufrir en el intento

Cómo bañar a mi perro sin sufrir en el intento

Lo primero que debes tener en cuenta

Finalmente, el día ha llegado: hoy te toca a ti llevar a cabo la limpieza reglamentaria de tu mejor amigo, pues -después de tantas muestras de cariño y compañía- es momento de devolver de manera contundente todo el amor que tu perro te brinda.
Lo primero que debes tener en cuenta es que esto no es algo de lo que puedas prescindir, ya que, al igual que sucede con los seres humanos, el aseo de una mascota es de carácter obligatorio.
Existen algunos sitios en donde esta tarea es realizada por profesionales. No obstante, si has tomado la decisión de llevar adelante el aseo por ti mismo, aquí te enseñamos cómo efectuar esta actividad sin perder la calma.

Cómo bañar a mi perro sin sufrir en el intento

Primer paso: Cepilla a tu mascota

Antes de intentar cualquier cosa, tienes que saber que los perros mudan su pelaje un mínimo de dos veces por año. Por lo tanto, es posible que te toque asearlo durante la época en la que esto sucede, así que necesitarás cepillarlo muy bien antes de comenzar a bañarlo.
Es preciso dejar en claro que este paso es obligatorio previo a ejecutar la tarea principal, pues si te deshaces de sus nudos antes del baño evitarás lastimarlo durante el aseo. No obstante, si tu mascota se encuentra en sus períodos de mudanza capilar, el cepillado debe ser más intensivo.

Segundo paso: Busca un buen lugar

No importa cuál sea el tamaño de tu mascota: un baño implicará siempre un resultado catastrófico para cualquier ambiente en el que vayas a llevar a cabo esta actividad.
Será fundamental entonces que escojas un lugar adecuado –dentro o fuera de la casa- en donde tu compañero se sienta cómodo y tú no temas mojar. Si tu animal es pequeño, una bañadera móvil o fija puede ser una opción.

Tercer paso: Ponlo en contacto con el agua

Un error muy común a la hora de realizar la limpieza de tu perro es el de comenzar con el baño de manera abrupta. Esta actitud no sólo puede resultar violenta sino que además podría poner nerviosa a tu mascota, en especial si se trata de su primer baño.

Tercer paso: Ponlo en contacto con el agua
Tercer paso: Ponlo en contacto con el agua

Lo que debes hacer primero es entablar un primer contacto entre tu compañero y el agua para que logre vencer sus miedos y confíe en que nada malo le sucederá.

Cuarto paso: Aplica el shampoo

Una vez que el pelaje de tu animal se encuentre bien mojado, comienza a aplicar el shampoo desde sus patas hasta su lomo, siempre desde atrás hacia adelante y en movimientos circulares. Procura utilizar un producto adecuado para sus necesidades para evitar reacciones alérgicas. Puedes repetir la operación dos veces para obtener un resultado más acabado.

Quinto paso: No olvides enjuagar

Probablemente, el último paso sea el que más energías te haga quemar, pero es indispensable que enjuagues muy bien a tu mascota para eliminar cualquier resto de espuma que haya quedado en la superficie.
Finalmente, deberás hacerte a un lado para que tu perro elimine por su cuenta el excedente de agua a través de una sacudida.
Ya estás listo para bañar a tu perro de manera práctica y sencilla. ¡No olvides divertirte!

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