May 23, 2019

Pastor Belga Tervueren

Pastor Belga Tervueren

Pastor Belga Tervueren

Pastor Belga Tervueren: Canis familiaris

Familia: Cánidos.

Orden: Carní­voros.

Clase: Mamí­feros

Las orejas, erectas, triangulares, generalmente más oscuras que el resto de la capa, destacan noblemente en la bellí­sima estampa de esta variedad. El pelo, largo, liso, con una textura y calidad muy especiales, presenta collar, flecos y calzones. Los colores clásicos varí­an del leonado claro al rojizo humo ‘carbonado’ que suele acompañarse de máscara negra en el hocico e incluso orejas.  De origen similar a su hermano de manto negro, pues la proverbial rusticidad del tervueren le hace ser frecuentemente empleado para reforzar estirpes de groenendael.

Longevidad: Doce o trece anos, menos si realiza trabajos de guarderí­a o pastoreo.

Alojamiento: Es uno de los tipos de pastor belga más adaptables y resistentes, que puede vivir perfectamente a la intemperie, siempre que pueda disponer de una caseta confortable abrigada y fácil de limpiar, ubicada en una gran terraza, jardí­n o el exterior de la vivienda rural. Sin embargo, se habitúa, sin demasiados problemas, a residir en el interior de un piso de cualquier ciudad a condición de que se le facilite la posibilidad de pasear frecuentemente por zonas abiertas en donde el animal expansione la vitalidad incesante de la que parece estar impregnado .

Alimentación: Con una base genérica similar a la de otras razas poderosas ha de estar constituida esencialmente por carne magra de caballo, ganado vacuno e incluso de cordero, que puede sustituirse por caparazones de pollo, a los que añade un cocido de arroz, verduras y un hueso de rodilla. Pan duro y pienso granulado pueden completar la dieta, que debe enriquecerse con sales minerales y vitaminas para mantener en estado impecable el bello pelaje.

Carácter y comportamiento: Bastante similar al del groenendael, es de una sensibilidad extremada, que le hace volverse introvertido e inestable ante los gritos y gestos bruscos, no tolerando el castigo fí­sico. Con cariño,
paciencia y dulzura se consigue un ejemplar guardian siempre vigilante por la seguridad de sus amos, que no dudará en enfrentarse de forma suicida con otras personas o animales. Muy inteligente, puede ser adiestrado, con mucha suavidad, hasta lí­mites sorprendentes. La mala fama de mordedores no es justificada y puede corresponder a ciertos animales desequilibrados o maltratados.

Cuidados: Peinado de la capa con cepillos metálicos de púas anchas y limpieza de eventuales exoparásitos. Ha de llevar collar antiparasitario y ser friccionado cada quince dí­as con lociones especiales, ya que su espeso pelaje es un refugio ideal para pulgas y garrapatas.

Reproducción: Se atiene a las normas válidas para las razas puras. Pueden cruzarse con los groenendael, dando camadas mixtas.

Enfermedades: El exceso o carencia de fosfatos y calcio puede inducir en cachorros y jóvenes una deficiente osificación, denunciada por la aproximación de los corvejones en las patas traseras.

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