October 23, 2019

Comportamiento de la raza Boyero de Flandes

Comportamiento de la raza Boyero de Flandes

Comportamiento de la raza Boyero de Flandes

Boyero de Flandes: Canis familiaris

Familia: Cánidos.

Orden: Carnívoros.

Clase: Mamíferos

Descripción y origen: Poderoso y compacto, este perro puede alcanzar una altura máxima a la cruz de 68 cm para los machos, y 65 cm en las hembras, con un peso variable entre 30 y 40 Kg.

La cabeza, bien proporcionada, de aspecto macizo, tiene cráneo plano de buen desarrollo, siendo el hocico de una longitud equivalente aproximada a la tercera parte del total de la cabeza. El stop es poco evidente y las mandíbulas muy fuertes, portan una impresionante dentadura de cierre a tijera.

La trufa, ancha, de buen tamaño, presenta color negro característico. Los ojos, muy oscuros, son ovales y relativamente pequeños; orejas de inserción alta, colgantes y de forma triangular, que deben ser cortadas para que permanezcan erguidas. El cuello, fuerte y troncocónico, se ensancha en su unión con el tronco, tan largo como la alzada, de tórax profundo, que desciende bajo los codos con dorso corto, ancho y fuerte.

Las extremidades anteriores de osificación perfecta muy bien musculadas, se plantan perfectamente paralelas y perpendiculares al suelo, mientras que el par posterior tiene muslos anchos y fuertes con piernas medianamente alargadas de corvejones muy próximos al suelo. Los pies son cortos, compactos con dedos arqueados y cerrados. La cola debe ser amputada por la segunda o tercera vértebra a los pocos días del nacimiento.

El pelo muy tupido, de longitud cercana a los 6 cm, es áspero y algo crespo con una capa interna suave, densa y cálida, formando ‘bigotes, barba y cejas’ característicos. El color leonado o gris uniforme, puede presentar tonalidades acarbonadas o entrecanas.

Raza de nacionalidad disputada por Bélgica y Francia, que fue recuperada en la década de los felices veinte, tras su casi total extinción durante la primera guerra mundial y que originariamente se utilizaba como guardián de los rebaños vacunos.

Longevidad: Once-doce años, existiendo ejemplares de vida más larga.

Alojamiento: Requiere espacios abiertos, preferiblemente al aire libre en jardines y con una caseta impermeable, perfectamente construida. No es aconsejable que permanezca en pisos si no dispone, al menos, de una terraza exterior y puede realizar largos paseos por el campo.

Alimentación: Se calcula como ración de mantenimiento, una aportación de 2.000 kcal/día que, tendrá una especial composición de vitaminas A, B y H a base de carne, arroz y verduras hervidas. Los huesos porosos son especialmente indicados como golosina para este magnífico animal.

Carácter y comportamiento: Bronco, valiente y leal, puede llegar a la ferocidad defendiendo las propiedades o la integridad física de sus amos. De apariencia independiente es, sin embargo, cariñoso con los niños y fácilmente adiestrable.

Cuidados diarios: Es muy conveniente pasar vigorosamente un cepillo metálico por el particular pelaje y controlar la presencia de pulgas o garrapatas.

Reproducción: Se corresponde con las normas generales válidas para la especie, aunque deba cuidarse la elección de reproductores. La perra gestante y los cachorros recibirán una dieta rica en vitaminas y suplementada con sales cálcicas y fosfóricas en proporciones correctas.

Enfermedades: En los perros que alcanzan una edad avanzada, pueden presentarse procesos tumorales de localización e importancia diversa. Carencias vitamínicas inducen anomalías del pelaje que puede caerse por zonas o tornarse débil y lacio.

Comportamiento de la raza Boyero de Flandes

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