21 July, 2017

Pez Paraiso – Descripción y orí­genes

Pez Paraiso Descripción y orí­genes
 

Pez Paraiso Descripción y orí­genes

Pez Paraiso: Macropodus opercularis.

Familia: Anabántidos.

Orden: Perciformes.

Clase: Peces óseos.

Descripción y orí­genes: Clásico anabántido, con acusado dimorfismo sexual que puede alcanzar una longitud de 9 ó 10 cm. Con cuerpo comprimido lateralmente, moderadamente alto y bastante alargado. En la cabeza destacan los ojos y un ocelo sobre el opérculo branquial situado un poco más abajo que el ojo.

Los machos más grandes y vistosos que las hembras, con grandes aletas dorsal y ventral brillantemente coloreadas y los radios de la caudal, sensiblemente alargados. El color del cuerpo de la variedad originaria en su máximo esplendor, es amarillo dorado con irisaciones verdoso metálicas y bandas verticales rojizas, pero puede virar al gris oliváceo según e! estado de ánimo y las variables ambientales. Las hembras, algo más reducidas, son más plateadas y su coloración no presenta los brillantes tonos de sus compañeros.

Originarios de cursos fluviales de escasa altura y meandros fangosos del sudeste asiático, se han conseguido, por selección en cautividad, variedades de precioso colorido y fantástico desarrollo de las aletas, destacando una, albina, muy frecuente en los comercios especializados.

Longevidad: Cuatro-cinco años

Alojamiento: Un recipiente de 40 litros es suficiente para una pareja durante el perí­odo de crí­a. El tanque de mantenimiento deberá tener más de 70 u 80 litros de capacidad y podrá albergar varias hembras o un macho que comparta su hábitat con otras especies. Los machos adultos deben vivir aislados, pudiendo hacerlo en pequeños acuarios de 18 a 21 litros. No tiene exigencias especiales respecto al agua, aunque prefiera medios neutros pH = 7 y, ligeramente duros 12-17 DH, cuya temperatura oscile entre 15 y 25  C, por lo que no precisan ‘calefacción’. Prefiere un medio ricamente plantado y con buena iluminación.

Alimentación: Aunque pueden subsistir, casi exclusivamente, con comida seca en escamas y dafnias, es preferible dotarles al menos un dí­a por semana con alimento vivo: tubifex, dafnias, larvas de mosquito, de drosophila y mosca de la fruta, así­ como infusorios y nauplius de artemia para los alevines.

Carácter y comportamiento: Muy agresivos y territoriales, los machos no pueden compartir el acuario. Vanas hembras y algún macho aisladamente podrán cohabitar con especies de gran tamaño y, que sin ser agresivas, sepan defenderse de eventuales ataques.

Cuidados: Requieren escasa atención siendo una de las especies más fáciles de tener en acuarios carentes de calefacción. Necesitan limpieza periódica con sifonado del fondo.

Reproducción: En un acuario de unos 25 a 40 litros, cuya temperatura se haya elevado hasta 20-22 C, muy bien plantado y dotado de vegetales flotantes, se deja un macho adulto con la hembra más ‘gordita’ de las que tengamos. Si el macho acosa ferozmente a su compañera, se tabicará el recipiente con un vidrio separador, hasta que el agresivo compañero haya construido el nido de espuma. Terminado el apareamiento, se separa la hembra pudiendo dejar el macho hasta el nacimiento de los alevines. Aunque a los tres-cuatro meses se produce una mortalidad importante, debida a la formación del laberinto y al canibalismo de los hermanos más grandes.

Enfermedades: Generalmente resistentes pueden, sin embargo, contraer todas 1as afecciones normales de los peces de acuario. Las mordeduras en las aletas pueden degenerar en focos de fungosis diversas.

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Editor y redactor de contenidos en mascotadomestica. Supervisor general de moderadores en Anunico. Sígueme en mi cuenta de Twitter @adrian_vallejos

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