23 April, 2017

Curiosos datos que no sabías sobre los gatos

Curiosos datos que no sabías sobre los gatos
 

Curiosos datos que no sabías sobre los gatos

Se trata de una de las mascotas más populares, sólo los perros son competencia entre las preferencias de quienes deciden tener un animal de compañía en casa. Los gatos son animales fascinantes, que encierran una larga serie de datos curiosos, algunos de los cuales compartiremos.

Es conocida la potencia de visión de los gatos, sin embargo su rango de visión no incluye la zona por debajo de su nariz. Sus ojos tienen unas células llamadas tapetum lucidum – literalmente, “alfombra brillante” en latín –  que reflejan hasta la más mínima luz hacia la retina a modo de espejos, y logran aumentar entre 30 y 50 veces cualquier resquicio de luz. Además, tienen enormes pupilas, con lo cual ven en la oscuridad mucho mejor que otros animales y que los humanos.

La lengua de los gatos es áspera ya que está constituida por una serie de papilas que funcionan como una lija, para cumplir mejor su función en la nutrición y aprovechar más los alimentos, y además le sirve para limpiar su pelaje varias veces al día. Curiosamente, esta lengua les impide degustar el sabor dulce.

El famoso ronroneo, es un signo de satisfacción, pero en ocasiones puede manifestar otras emociones como miedo, ansiedad e incluso se presenta entre gatos enfermos o en la agonía de la muerte. Hay quienes piensan que así el gato se consuela, recordando momentos felices.

Los gatos suelen restregar sus mejillas, pero este gesto lejos de ser un mimo en realidad es una forma de marcar territorio. Debajo de las orejas y hocico tiene unas glándulas que segregan feromonas, sustancias de aroma intenso que puede ser percibido por otros de su especie. Es por eso también que a veces orina en sitios indebidos, a pesar de tratarse de gatos educados, pues en su orina también dejan su marca aromática que delimita su territorio. Esta actitud es provocada por la cercanía de una hembra en celo y así el macho intenta marcar su territorio y, a su vez, atraer a la hembra con intensos olores de sus feromonas sexuales.

Es conocida la capacidad de caer parados en una caída de los gatos, ya la vimos en un post anterior. A mayor altura (razonable), más tiempo tardan en llegar al suelo y así, tienen mayores posibilidades de acomodar su posición y caer parados. A su vez, su esqueleto es complejo y flexible: tienen 24 huesos más que los humanos.

Además, los gatos tienen una docena de bigotes a cada lado del rostro, y en su mayoría, nacen con ojos azules aunque en muchos casos, va cambiando el color a medida que crecen. El maullido es una forma exclusiva que tienen para comunicarse con los humanos – y no con otros gatos.

A pesar de que solemos asociarlos a un plato de leche, con los años suelen volverse intolerantes a la lactosa. Las garras de las patas delanteras de un gato son más afiladas que las de sus patas traseras.

Su cerebro es muy desarrollado, tienen más similitudes con el de un humano que – por ejemplo – con el de un perro.

Un gato puede emitir hasta 100 sonidos diferentes, mientras que un perro, apenas 10.

Son verdaderos holgazanes: los gatos duermen en promedio hasta 16 horas diarias. Suelen vivir una meda de 16 años si se trata de gatos hogareños, ya que los callejeros apenas si sobreviven entre tres y cinco años.

Suelen comer algo de pasto para limpiar su sistema digestivo de cualquier pelusa que hayan tragado. Les gusta su comida a temperatura ambiente.

En el antiguo Egipto, los gatos eran venerados. La costumbre de delinearse los ojos fue motivada para hacer los ojos humanos, más “felinos”, pues estas mascotas eran consideradas como sinónimo de belleza. En el antiguo Egipto, los gatos eran adorados mientras que el rapto y venta de gatos podía ser castigado con la muerte. Si el gato de una familia egipcia moría, sus dueños se afeitaban las cejas en señal de duelo.

Hasta 1871, en Inglaterra existía una ley que señalaba que los siameses sólo podían ser poseídos por la familia real, estaba prohibido incluso sacarlos del palacio.

En Inglaterra y Australia, los gatos negros representan buena suerte.

Fue el genial físico Isaac Newton, quien suma a sus descubrimientos las populares puertas abatibles para gatos, pues así evitaba que sus mascotas lo distrajeran de sus estudios al querer entrar o salir de la casa.

Se cree que el primer ancestro del gato vivió hace 30 millones de años. Llegaron al continente americano desde Europa en el siglo XVIII con el objetivo de combatir plagas.

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