14 December, 2017

¿ Qué es un conejo ? Historia , Origen y Características

Qué es un conejo

 Qué es un conejo 

El origen del conejo (Oryctogalus cuniculus)

Se remonta a Europa: hace miles de años abundaba de manera silvestre en España y Francia, en donde fue domesticado y consumido por los monjes durante la Edad Media, aunque hay indicios de que la domesticación se llevó a cabo mucho antes durante el Imperio Romano.

En la época de los aztecas al conejo se le denominaba “tochtli” y formaba parte importante dentro de su calendario: indicaba el octavo día, así como un periodo de trece años; de hecho el mes tochtli iniciaba al final del día 18 de octubre  y terminaba a la media noche del 15 de noviembre (dato interesante porque los conejos son precisamente animales crepusculares). Era un símbolo importante, casi místico en el que las personas nacidas en el Ce-tochtli (uno conejo), tenían buena estrella, ya que el conejo simbolizaba la fertilidad y la abundancia de cosechas.

¿Qué es un conejo?
“Es un mamífero roedor”, responderá usted. Sí… y no. Al igual que las liebres y las picas, los conejos son pequeños mamíferos de la orden de los lagomorfos; el conejo (Oryctogalus cuniculus), aunque está emparentado con los roedores, se diferencia de éstos en que poseen cuatro incisivos (en vez de dos) en la parte superior de la boca: los dos frontales son visibles y los otros dos son más delgados, en forma de clavija y están detrás de los primeros; es importante mencionar que estos incisivos les crecen toda la vida. Por otra parte, los conejos son estrictamente vegetarianos (otros roedores, como los ratones y los hámsters son más bien omnívoros y pueden comer carne, por ejemplo) y habitan de forma natural en madrigueras.

Además, pertenecen a la familia de los lepóridos (tienen su labio superior dividido), y sus orejas son más grandes, comparadas con las de sus primos roedores. Al igual que con el perro, a lo largo del tiempo el conejo ha sido criado y manipulado por los humanos dando lugar a muchas variedades que se diferencian entre sí por la estructura del cráneo, el tamaño del cuerpo, el color del pelaje y ojos, etc. En esta Guía no nos detendremos a detallar cada una de las razas, ya que no es el fin, pero en la Bibliografía se ha incluido literatura especializada sobre razas de conejos.

Tamaño y apariencia: Un conejo promedio mide unos 40cm de largo, tiene la cabeza redonda y la nariz pequeña. La boca es amplia con labios que pueden separarse (el llamado “labio leporino”), alrededor de la boca tiene bigotes largos, mientras que sus ojos son grandes y están dispuestos a ambos lados de la cara, teniendo sus pupilas un campo visual muy amplio, de 360º.

Como ya se mencionó, las orejas son largas y aunque en muchas razas estas tienen la misma longitud que la cabeza, en otras las tienen mucho más pequeñas (como es el caso del conejo enano). Las patas también son distintas de otros roedores, no sólo porque están cubiertas de pelo (las de un ratón, no), sino porque las patas posteriores son largas y fuertes y le proporcionan una gran agilidad, lo cual es vital en un animal que es presa. La cola, por su parte, es corta (la de otros roedores es más bien larga) y está formada por pequeños huesos flexibles que forman parte de la columna vertebral; la cola o rabo juega también un papel importante, ya que si está levantada, puede indicar la presencia de peligro al resto del grupo.

Algunas características: Existen numerosas razas de conejos, las cuales varían de acuerdo a su complexión, color, tamaño, tipo de orejas y pelaje como son: conejo de Alaska, conejo amarillo de Borgoña, conejo de Angora, conejo Arlequín, conejo Azul de Viena, conejo Californiano, conejo Gigante (subdividido en Británico, de Flandes, Mariposa), conejo Himalayo, conejo Japonés, conejos lop (los de orejas caídas: Alemán, de Cachemira, de Meissen, Francés, Holandés), conejo Polaco,  conejo Urraca, conejo Zorro suizo y muchas otras razas más.

Cabe indicar que del listado anterior, de los más conocidos en nuestro país destacan: los conejos californianos (blancos de todo el cuerpo, con excepción de las orejas, nariz, patas y rabo, que son oscuros), los neozelandeses (los clásicos conejos totalmente blancos y robustos, tristemente famosos en los bioterios), los mini lop (especialmente la variedad alemana, son entre medianos y pequeños, de varios colores y de orejas caídas), los conejos piedra (del vocablo alemán Steenkonijn, que se camuflan muy bien en el campo debido a su color “pétreo”, que es una mezcla de gris claro y café con pigmentación negra en las puntas) y los Rex (de pelo muy corto y afelpado). Pero principalmente hay muchos conejos criollos que son cruzas de algunos de los anteriores y que pueden ser de colores diversos (negro, blanco, amarillo, café, café grisáceo, gris azulado, etc.)

Peso: Las razas anteriores varían de acuerdo al peso (las razas más pequeñas pesan un promedio de 1.5 kg, y las más grandes hasta 8 kg, como el Gigante de Flandes), siendo el promedio entre 2.5 y 4 kg.

Pelaje:  El color del pelaje es bastante diverso, ya que puede ser unicolor (blanco, gris –en varias tonalidades-, café, negro, rojizo, dorado, lila, azulado, etc.), multicolor (jaspeado, dos o más tonos distribuidos como manchas o secciones de partes específicas del cuerpo), pasando por el largo y textura (aunque el conejo promedio tiene el pelo corto, hay pelajes más cortos aún, de 15 mm y de textura aterciopelada como el conejo Rex, o de pelo largo y denso como el conejo de angora, el cual puede medir hasta 70 mm).

Ojos: Respecto al color de los ojos, estos pueden ser azules, rosados, negros, castaños, grises y tener formas diversas: alargados, redondos, pequeños o muy grandes o delineados con un tono más oscuro que el resto del pelaje.
Orejas.

Las orejas:  también varían en cuanto a su forma y tamaño; las estándar suelen ser de la misma longitud que su cabeza, unos 10 o 12 cm aproximadamente, o también pueden ser muy cortas (las del conejo enano holandés miden apenas unos 5 cm de longitud) o muy largas, como las del lop inglés (que miden entre 58 y 70 cm de punta a punta), así como pueden ser erguidas o caídas (como los mini lop).

Nota sobre los conejos que aparecen en esta Guía: Tipper es un conejo holandés, Monchito y Nicolás son tipo neozelandés, Amandita es criolla, Chispa es cruza de californiano, Max es un Rex, Canica es un “conejo piedra”, Oreo es tipo mariposa inglés, mientras que Sara, Moni y Charly son mini lop alemán.

Carácter: Es importante indicar que cada conejo, al igual que cualquier otro compañero animal, tiene un carácter y personalidad únicos, lo cual se irá descubriendo conforme nosotros los cuidemos e interactuemos con ellos. Respecto a las razas más conocidas en nuestro país, se puede decir lo siguiente:

Conejo Piedra (Steenkonijn). Suelen ser conejos alegres, curiosos y muy agradables.
Conejo Mariposa Inglés. Es muy atractivo por sus manchas y son amistosos, simpáticos y alegres.
Conejo mini lop Alemán. Son conejos tranquilos y de carácter sosegado; aunque de jóvenes pueden ser bastante inquietos, de adultos son más bien “formales”.
Conejo de California. Son amistosos y confiados, de carácter tranquilo.
Conejo Rex. Es un conejo elegante y tranquilo, aunque también alegre.
Conejo Neozelandés. Es un conejo muy tranquilo y confiado; de hecho de todas las anteriores este tipo de conejo es el más calmado.

DÓNDE ADQUIRIR UN CONEJO

Aunque existen criaderos especializados en conejos, usted debe preguntarse antes por qué desearía adquirir un ejemplar de un determinado tipo. Debe recordar que posiblemente requiera cuidados especiales que usted no pueda brindarle y que al adquirirlo en un arrebato de entusiasmo, quizá más adelante quiera deshacerse de él (no conviene, por ejemplo, intentar adquirir un ejemplar de pelo largo como el conejo de Angora si vivimos en un clima cálido).

Lo más fácil será comprarlo en una tienda de mascotas o en una veterinaria, pero tome en cuenta que a pesar de que los conejos no son tan populares como los perros como animales de compañía, por desgracia no es raro que la gente que se anima a comprar uno (o que le regalaron uno) rápidamente se canse o aburra del animalito y termine regalándolo o abandonándolo incluso en el campo, con la absurda y fatal idea de que será “libre y feliz”, sin saber que lo condena a la muerte (inanición, sed, atropellamientos en carreteras, ataque de perros y otros depredadores).  Debe saber entonces que en asociaciones como la nuestra de cuando en cuando llegan reportes de conejos (y otros roedores) que son dados en adopción por diversos motivos: si desea adquirir un conejo, o desea tener otro, no dude en contactarnos . Antes de comprar, intente adoptar: brinde una segunda oportunidad a un conejo sin hogar.

¿Qué edad debe tener el conejo que voy a adquirir?
Aún cuando de todas formas decida comprar un conejo, éste debe tener al menos ocho o diez semanas de edad. Las crías (a las que se les llama gazapos) nacen sordas (orejas pegadas al cráneo), ciegas (con los ojos cerrados) y sin pelo, y si son separadas muy tempranamente de su madre, aparte de ser cruel, no tienen las defensas, salud ni independencia suficiente para valerse por sí mismas.

En cambio, un conejito mayor a las 8 semanas (como Nicolás, ver foto de arriba), es capaz de comer por sí solo, su cuerpo está totalmente cubierto de pelo, tiene las orejas erguidas y separadas de la cabeza, los ojos completamente abiertos y debe caber en nuestras dos manos (un gazapo apenas y cabe en una sola mano y parece más bien una bolita con movimientos inseguros). No debe nunca separarse a un gazapo de su madre, ya que necesita ser alimentado con su leche para fortalecer su cuerpo y adquirir inmunidad a enfermedades. Los gazapos comienzan a comer alimentos sólidos al mordisquear las heces (bolitas) de su propia madre, ya que es más fácil asimilar este alimento “pre digerido”.

¿POR QUÉ TENER UN CONEJO?

Buena pregunta. Usted debe hacérsela ANTES de tener uno. Los conejos son criaturas tranquilas, que aunque de vez en cuando retozarán, correrán y escarbarán en su arenero  (sobre todo los más jóvenes), es un animal que no ladra, no maúlla, no demanda de atención todo el tiempo y que son relativamente fáciles de cuidar y mantener. Si lo que usted busca es una mascota (“amigo animal” es el término más adecuado) a quien pueda observar por largos ratos sin que se abalance a lengüetazos sobre usted (como es el caso de un perro), pero que a la vez pueda tocar y acariciar su pelo de cuando en cuando (lo que no ocurre con un pez), que reconocerá su voz y que atenderá a su llamado cuando le hable por su nombre (¿no lo sabía?, los conejos aprenden su nombre y atienden a él), el conejo es para usted.

Limpieza = conejo.
Un amigo callado y comprensivo
El conejo como miembro de la familia
Preguntas que deberá hacerse antes de adquirir un conejo
Cosas básicas sobre los conejos

Limpieza = conejo.
Un conejo sano no tiene olores desagradables y no es necesario que se le bañe (se acicalan todo el tiempo y mantienen así su pelo limpio). Aprenden rápidamente en dónde hacer sus necesidades (en un arenero para gatos, como ya se explicará) y su alimentación es sencilla y bastante económica, comparada con la de otro tipo de animales de compañía.

Un amigo callado y comprensivo.

Los que tenemos conejos gustamos mucho de observar a nuestros callados amigos: la forma en que se acicalan unos con otros o a sí mismos (es gracioso verlos lavarse la cara, ya que se paran sobre sus cuartos traseros y con las patas delanteras se la frotan una y otra vez, se alisan las orejas y terminan con un movimiento de helicóptero de las mismas), sus “buenos modales” al comer (pareciera que mastican con la boca cerrada), cómo mueven los bigotes y curiosean un objeto nuevo, sus actitudes y estados de ánimo (si echan las orejas hacia atrás, es en actitud de defensa o si las giran hacia delante, es en actitud de interés, “soy todo oídos”, parecieran decir), así como la forma en que nos siguen, están a nuestro lado cuando enfermamos (Monchito se subía a mi cama y una vez que enfermé, estuvo echado junto a mi todo el tiempo) y son excelentes escuchando. Pueden también estar junto a nosotros cuando miramos la televisión e incluso observarnos atentamente desde su lugar favorito de su casa, mientras posiblemente especulan: “¿En qué pensará mi humano?”. Por supuesto, hay muchas otras cosas más que cada conejo da de sí y que sólo un humano que los ame puede ir descubriendo poco a poco.

El conejo como miembro de la familia.

Al igual que un perro o un gato u otro animal doméstico, el conejo debe ser un miembro de la familia, esto es, tener un espacio propio, tener un nombre y ser cuidado, respetado (no hacerle cosas que no le agraden) y querido por todas las personas (y animales) que habiten en la casa. Si somos menores de edad debemos tener la aprobación de los adultos de la casa para tener uno, y debemos tener presente que seremos nosotros quien nos haremos cargo del animalito y que depende por entero de nosotros. No se vale descuidarlo o “encargárselo” a alguien más (hermanos mayores o los padres), porque el conejo no es un juguete: aparte de que es un ser vivo, es un amigo animal al que no debemos traicionar nunca maltratándolo o descuidándolo. Por eso es importante leer esta Guía antes de llevar un conejito a casa: sabremos bien qué necesita y cómo cuidarlo. La información que se da parecerá extensa, pero una vez que leamos toda veremos que no es tan difícil tener un conejo en casa. Aquí explicaremos cómo alimentarlo, dónde tenerlo (cómo construirle una casa), qué hacer si enferma y qué otros cuidados requiere.

Preguntas que deberá hacerse antes de tener un conejo.

A continuación le mostramos el listado de preguntas que la House Rabbit Society sugiere a toda persona que desee adquirir un conejo. Todas ellas aplican tanto a adultos como a niños.

1. ¿Están todos de acuerdo en tu casa de que lleves un conejo a la misma?
2. ¿Hay alguien en tu familia que sea alérgico a los conejos o a la paja (que es el alimento principal de un conejo, ver la sección de Alimentación)?
3. ¿Ya tienes listo el lugar donde vivirá?, es decir, su casa equipada con todo lo que necesita (comedero, bebedero, arenero, alimento especial)
4. Si lo vas a tener suelto en casa, ¿es esta segura? (no hay cables eléctricos dispersos en el piso o plantas que sean tóxicas y que las pueda comer)
5. ¿Tienes otros animales que puedan ser peligrosos para tu conejo (que lo persigan, por ejemplo)? ¿Ya pensaste cómo protegerlo de ellos?
6. ¿Ya has tenido un conejo antes? ¿Qué ha sido de él?
7. Si eres el adulto, ¿supervisarás a tus niños para que no maltraten a su conejo y sepan cómo cuidarlo y manejarlo?
8. ¿Te permiten tener animales en tu casa? (hay condominios donde lo prohíben)
9. Si tuvieras que mudarte de casa, si tuvieras bebés, si tus niños pierden el interés en el conejo, ¿estás preparado para seguir teniendo a tu conejo?
10. ¿Eres paciente?
11. ¿Tienes sentido del humor?
12. ¿Disfrutas al observar los movimientos y aprender sobre el lenguaje de otras especies?
13. ¿Dispones de tiempo en casa?
14. ¿Te es cómodo el pasar tiempo sentado en el suelo?
15. ¿No eres muy quisquilloso con tus muebles? (esto en caso de que tu conejo ande suelto y suelte pelos o mordisquee algún mueble)

Cosas básicas sobre los conejos.
Aspectos interesantes que deberá saber y tomar en cuenta sobre lo que significa llevar a un conejo a casa.

En primer lugar, SIEMPRE debe haber un adulto responsable que supervise el bienestar del conejo.
Los conejos pueden ser entrenados para hacer sus necesidades en un arenero
Pueden vivir entre 8 y 10 años.
Son animales inquisitivos y sumamente sociables.
Pueden ser excelentes compañeros dentro de casa.
Los conejos pueden emitir una especie de suave ronroneo cuando están contentos.
Al igual que los gatos y los perros, los conejos necesitan ser esterilizados (ver la sección de Salud y Enfermedades) para mejorar su salud y temperamento.
A muchos conejos no les gusta ser cargados. Ellos prefieren echarse a tu lado.
Algunos veterinarios consideran a los conejos como “animales exóticos”, por lo que una de dos, un veterinario que no sepa de conejos puede “experimentar” con el tuyo o en caso contrario, quizá cobre un poco más por ser una especie “exótica”; se debe por tanto preguntar anticipadamente al veterinario si en caso de enfermedad o emergencia puede tratar a nuestro conejo, así como tener los recursos para pagar las cuentas del veterinario.
A los conejos les gusta jugar con juguetes, los cuales pueden ser cajas de cartón, bolas de cordel (como las que son para gatos), llaves de plástico rígido (las que son para bebés), canastas de mimbre (no tratado, sin sustancias químicas).
Los conejos necesitan tener objetos propios que puedan mordisquear (si no, morderán los de usted).
Los conejos necesitan estar protegidos de depredadores (por ejemplo, hay perros que los persiguen), sustancias tóxicas que estén a su alcance (pintura vinílica o de aceite, limpiadores de piso, etc.), temperaturas extremas (mucho frío o calor), cables eléctricos, así como del posible trato rudo de sus compañeros humanos.

LO QUE UN CONEJO COME

Como ya se mencionó antes, existe un montón de información tanto en internet como en libros sobre conejos (de granja, sobre todo) que es parcial o errónea sobre la alimentación que deben tener estos. La alimentación es pieza clave porque muchas veces de ahí depende la buena salud de nuestro orejón amigo.

Los principales errores en la alimentación del conejo
El sistema digestivo del conejo
Alimentos permitidos
Alimentos que pueden comer, pero con moderación
Alimentos prohibidos para los conejos
Preguntas frecuentes sobre la alimentación de los conejos (repaso)
Los principales errores en la alimentación del conejo.
En muchos sitios sobre mascotas en internet que tienen una sección sobre conejos suelen recomendar que únicamente se les dé alimento comercial compactado (pellets, o lo que también se lo conoce como  “conejina”), y ocasionalmente algo de lechuga y zanahorias. Incluso hay quienes dicen que les den papas, col o pan… Todo esto es 90% erróneo y lo único que se conseguirá es que nuestro conejo enferme o que viva muy poco tiempo. El ingrediente principal en la dieta de un conejo debe ser la fibra y para comprender esto, leamos el siguiente apartado.

El sistema digestivo del conejo.

Para entender por qué se le da tanta importancia a este tema, debemos saber cómo funciona el sistema digestivo de un conejo. Al llegar la comida a su estómago, es procesada mediante contracciones, mezclándose con jugos gástricos antes de enviarla al intestino delgado. En el largo intestino delgado los azúcares y almidones son absorbidos así como la mayor parte de las proteínas.

En cambio la celulosa y las plantas fibrosas no son digeridas y pasan directo hasta el colon. Al intestino grueso pasan los restos, partículas de celulosa que son retenidas para fermentación así como el exceso de azúcar, almidones y proteínas provenientes del intestino delgado; aquí es donde se encuentran bacterias anaerobias y donde se produce vitamina B y proteínas que serán reingestadas (para formar los llamados cecotrofos, como se explicará después). Y finalmente está el colon, el cual es único en los conejos, ya que aparte de producir y dar forma a los desechos fecales (bolitas de color entre pajizo y oscuro), también se encarga de “empacar” otro tipo de bolitas, de aspecto marrón, pegajoso y enracimado, como si fueran semillas frescas de papaya: éstos son los llamados “cecotrofos” (ver foto adjunta), los cuales pasan a través del colon y son sumamente útiles a los conejos, ya que contienen vitaminas que sólo se producen ahí y ellos los toman directamente del ano. Es por eso que es común ver a un conejo contorsionándose de forma tal para ingerir sus propios cecotrofos. Dado el aspecto de los mismos, no deben confundirse con una diarrea. (Importante: por lo aquí explicado no debemos pensar que el conejo es “sucio” por ingerir “excremento”).

Hay que hacer un paréntesis para mencionar que los conejos, al igual que los gatos, se asean lamiéndose el cuerpo, y al hacerlo tragan pelo. Pero a diferencia de los gatos, los conejos no pueden echar fuera (vomitar) estas bolas de pelo que han ingerido. Si a un conejo lo alimentamos exclusivamente de alimento comercial (conejina), al momento de mezclarse con el pelo en su estómago, con el tiempo se formarán los llamados “tricobezoares”, los cuales son verdaderas masas que dificultarán su digestión, impidiendo o entorpeciendo su desplazamiento intestinal hasta el colon, y al llegar ahí y estar en contacto con las bacterias anaerobias, se causará una fermentación y taponamiento (obstrucción) tal que enfermará gravemente al conejo, pudiendo incluso causarle la muerte (Ver apartado de La terrible estasis gastrointestinal).

Esta es la razón principal por la cual no se debe alimentar exclusivamente con alimento comercial a nuestros conejos (además de que engordará demasiado y puede ocasionarle daños a su corazón, hígado y riñones). Por otra parte, hay que señalar que los conejos, a diferencia de los humanos, no dependen de su páncreas para descomponer los alimentos ingeridos, sino que dependen de su flora bacteriana natural.

Los conejos necesitan entonces grandes cantidades de fibra para un correcto funcionamiento de su sistema digestivo y para poder desplazar todo aquello que no necesita su organismo (por ejemplo, su propio pelo, ya que como se asean lamiéndose, llegan a ingerirlo); las principales fuentes de fibra son el pasto (limpio), el heno y la avena en espiga (fresca o seca) como se muestra más adelante un una foto. En el apartado siguiente se mencionarán los alimentos permitidos y los prohibidos para los conejos.

Alimentos permitidos. Los conejos pueden comer los siguientes vegetales:

 apio (cortado en cuadritos, ya que tiene largas hebras fibrosas que si se ingieren enteras pueden causarles problemas intestinales),
 jitomate (sin las hojas),
 zanahorias,
 coles de brucelas,
 alcachofas,
 espárragos,
 endivias
 lechuga romanita o escarola ,
 tréboles
 pepino
 calabacita (zapallo)
 berros

Nota. Nunca se debe darles vegetales ni frutas recién sacados del refrigerador (hay que atemperarlos dejándolos un rato fuera o enjuagándolos con agua tibia  y secándolas con un trapo limpio y seco) y que estén correctamente lavadas (enjuagarlas perfectamente para que no tengan rastros de jabón, cloro u otro desinfectante). No se recomienda que se les alimente únicamente con  lechuga, porque es un vegetal pobre en nutrientes.

Los conejos también pueden comer una gran variedad de frutas como:
 la papaya (les ayuda mucho en su digestión),
 la naranja,
 la fresa y jitomate (ambos ricos en vitamina C),
 la guayaba,
 el mango,
 la pera,
 la manzana,
 la piña,
 el durazno

Nota: no se les debe dar ninguna fruta en conserva ni en almíbar.

También pueden comer las siguientes hierbas de olor: la hierbabuena, la menta, la salvia, la albahaca, el cilantro, la mejorana y el perejil, todas debidamente lavadas, escurridas y desinfectadas y sin las raíces u hojas amarillentas, cafés o marchitas.
Pero sobre todo, deben comer mucha fibra, la cual la encuentran en el pasto (que esté limpio, libre de orina o excrementos de otros animales o incluso, de pesticidas), heno y avena en espiga. Ésta última es una excelente opción: se puede comprar una paca, que es bastante barata, y guardarla en un contenedor con tapa, como se muestra en la foto, para evitar la humedad (ojo: la avena húmeda puede llenarse de moho y ser tóxica) y dársela en manojos. El heno, el pasto y la avena en espiga la pueden comer a libre demanda.
Respecto a los conejos muy jóvenes: se les debe empezar a dar frutas y verduras pero a partir de los cuatro a seis meses de edad: antes sólo se les debe dar conejina, fibra (avena en espiga y/o pasto) o alfalfa a libre demanda (ver sección correspondiente). Por último, al igual que con los humanos NO a todos los conejos les gustan TODOS los alimentos aquí mencionados: algunos les gustarán más que otros y otros no les gustarán.

Alimentos que pueden comer, pero con moderación.
Col y brócoli (sólo un ramito en forma ocasional, ya que ambos producen gases y fermentación). Frutas como el plátano o las uvas deben darse con moderación ya que contienen mucha azúcar (dos o tres uvas o medio plátano de cuando en cuando), si a nuestro conejo lo alimentamos sólo con frutas y alimento comercial (conejina) puede fermentársele en su estómago y enfermarlo (diarrea). La espinaca y la acelga: son buenas pero no se les debe dar en exceso debido a sus altos niveles de calcio (daño a futuro a sus riñones) y oxalatos; dar solo dos o tres hojitas de cuando en cuando.

Tocante a la alfalfa hay que puntualizar que sólo a los conejos muy jóvenes –de las 8 semanas hasta los 8 meses de edad- se les debe dar a libre demanda, pero de adultos se debe dar con moderación debido a su alto contenido de proteínas y calcio).
Respecto a la conejina (alimento comercial compactado), también se les debe dar a libre demanda si son mayores a las 8 semanas y si son menores de los 8 meses de edad. Pero después de esta edad se les debe limitar; sí se les puede dar diariamente, pero una porción pequeña, esto es, un cuarto de taza (un puñito) o máximo media taza al día. Si nos excedemos con la ración de conejina nuestro conejo puede padecer de obesidad (es como si Ud. se alimentara únicamente de hamburguesas o tacos), enfermedades del corazón, riñón (tiene altos niveles de calcio) e hígado, y además puede producirles diarrea crónica . Deben evitarse aquellas presentaciones de conejina que contengan nueces, semillas (de girasol) o frutas deshidratadas.
Recordemos que las raciones indicadas en la bolsa de alimento comercial están diseñadas para conejos de engorda, destinados para consumo humano, por tanto, son mayores.

Alimentos prohibidos para los conejos.

Dulces, chocolates y golosinas comerciales de todo tipo
pan, pastel, galletas
cereales comerciales
toda clase de harinas refinadas (se fermentan en su intestino y les enferma, como ya se mencionó)
maíz (sea tierno o duro: demasiado almidón y harina)
granos de trigo o de avena o arroz
papas (crudas o cocidas, incluyendo sus hojas, que son tóxicas)
todo tipo de leguminosas como chícharos o frijoles (crudos o cocidos)
hojas de té
hojas o tallos de bambú
todo tipo de plantas ornamentales
lechuga tipo iceberg
nueces
cebolla
croquetas para perro o gato
alimentos cocinados de todo tipo (se hace una excepción en la sección de Alimentación del conejo enfermo)
carne
avena procesada (la que es para consumo humano, ya que contiene azúcar y/o sémola de trigo; hay que leer las etiquetas)
quesos y lácteos en general.

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Acerca de Adrián Vallejos 970 Articles
Editor y redactor de contenidos en mascotadomestica. Supervisor general de moderadores en Anunico. Sígueme en mi cuenta de Twitter @adrian_vallejos

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